La joven diseñadora briviescana Marina Martínez Ruiz ha convertido su proyecto académico en una marca de moda que reivindica la identidad y el orgullo de pertenecer a la localidad
Lo que comenzó como un proyecto universitario ha terminado convirtiéndose en una pequeña revolución entre los vecinos de Briviesca. La diseñadora gráfica briviescana Marina Martínez Ruiz ha creado ‘Toque de Clarín’, una marca de moda y accesorios que lleva a camisetas y otros productos algunos de los elementos más reconocibles de la localidad.
La iniciativa nació vinculada a su Trabajo de Fin de Grado, inicialmente planteado como un proyecto de identidad corporativa para el Ayuntamiento de Briviesca. Sin embargo, Marina decidió dar un paso más y crear una marca comercial que permitiera trasladar esa identidad al día a día de los vecinos.
El resultado fue ‘Toque de Clarín’, un nombre directamente relacionado con Briviesca y con una de sus referencias más reconocibles: el himno de la localidad. La expresión forma parte de su estribillo y sirve como punto de partida para una propuesta que busca convertir el sentimiento de pertenencia en algo que también pueda llevarse puesto.
Una colección inspirada en Briviesca
La primera colección apuesta por diseños sencillos y reconocibles, construidos alrededor de algunos de los símbolos y lugares más representativos de la localidad.
Entre las primeras propuestas se encuentra una camiseta blanca inspirada en Santa Casilda, con una ilustración de estilo limpio y desenfadado. Una segunda camiseta, en color negro, apuesta por un enfoque más urbano y minimalista y reúne en su diseño las siluetas de tres edificios emblemáticos de Briviesca: el Ayuntamiento, el Templete y la iglesia de Santa María.
El diseño incorpora además tres franjas vinculadas al escudo de Briviesca, reforzando el carácter local de la prenda.
La colección se completa con llaveros inspirados en el Templete de la Plaza Mayor, concebidos como pequeños objetos capaces de llevar consigo un recuerdo de la localidad.
Una presentación que despertó el interés de los vecinos
La presentación de la marca tuvo lugar el 8 de mayo, ante la Biblioteca Municipal de Briviesca, en vísperas de la celebración de Santa Casilda.
La respuesta de los vecinos fue especialmente significativa para la joven diseñadora, que pudo comprobar cómo un proyecto nacido en el ámbito académico conseguía conectar con quienes comparten el vínculo con la localidad.
Un día después, el 9 de mayo, ‘Toque de Clarín’ comenzó oficialmente su andadura comercial.
Desde entonces, las prendas y accesorios de la marca han encontrado entre sus principales destinatarios a los propios briviescanos, tanto aquellos que continúan viviendo en la localidad como quienes tuvieron que marcharse por motivos de estudios o trabajo.
Llevar Briviesca allá donde estés
Precisamente esa conexión con quienes viven lejos de su tierra constituye una de las claves del proyecto.
Más allá de crear ropa o accesorios, Marina ha planteado la marca como una forma de mantener vivo el vínculo con Briviesca. La ropa se convierte así en una manera de expresar públicamente ese sentimiento de pertenencia y, al mismo tiempo, de llevar consigo una pequeña representación de la localidad.
La diseñadora reconoce la satisfacción que le produce comprobar que sus productos han tenido una acogida tan amplia entre sus vecinos. Para ella, ver a otros briviescanos utilizando las camisetas supone confirmar que detrás de los diseños existe algo más que una propuesta estética: un sentimiento compartido hacia el lugar de origen.
Un proyecto con futuro
La primera colección no pretende ser el punto final. Marina ya piensa en nuevas propuestas y en incorporar otros rincones, símbolos y elementos cotidianos de Briviesca que forman parte de la memoria de sus habitantes.
La idea es continuar ampliando un catálogo que permita descubrir la localidad también a través del diseño y, sobre todo, que los propios vecinos puedan seguir encontrando en cada nueva creación una parte de su identidad.
Así, lo que comenzó como un Trabajo de Fin de Grado ha acabado tomando vida propia. ‘Toque de Clarín’ se presenta como una muestra de cómo el diseño puede servir para reivindicar el territorio, transformar los recuerdos en productos y convertir el orgullo por una localidad en una marca capaz de acompañar a sus habitantes estén donde estén.